#Arturoesmedico, con oposición aprobada,despedido por Sanidad por una minusvalía


Arturo Pedrero García es un joven tinerfeño de 26 años, que, tras estudiar la carrera de medicina en la Universidad de La Laguna finalizada en el 2010 y aprobar las correspondientes pruebas del MIR (médicos internos residentes) en el 2012, le fue asignada una plaza como médico de medicina familiar y comunitaria en el Centro de Salud de Tacoronte (Tenerife). Cinco meses después de haber empezado a ejercer su trabajo es despedido por el Ministerio de Sanidad. “Sanidad me dice que no puedo seguir siendo médico ya que no soy apto”, relata Arturo.

Arturo Pedrero nació con una discapacidad física ya que mueve con alguna dificultad su brazo derecho. Es lo que se llama hemiparesia. La hemiparesia no es una enfermedad. Es la consecuencia de una lesión cerebral, normalmente producida por una falta de oxígeno en el cerebro.  Técnicamente la hemiparesia es una disminución del movimiento sin llegar a la parálisis. Es un grado menor que la hemiplejia, que produce parálisis total.

Comenta Arturo que  “en ningún momento nadie cuestionó mi capacitación”, llegando incluso a presentar su propio informe de discapacidad a la oposición MIR, y sin  ningún cuestionamiento durante todo su periodo formativo de la licenciatura.  Su propio tutor de prácticas, el doctor Guillermo Pérez Martín, emitió un informe favorable sobre él, en el que deja claro que “puede continuar ejerciendo su trabajo” como lo venía haciendo desde que se incorporó a la actividad profesional. Otros doctores, según el periódico Diario de Avisos, como Antonio Rodríguez Pérez, médico en el centro de salud de Finca España, así como el forense José Luis González Iglesias, avalan la capacitación del joven  tinerfeño, al que incluso el propio Ministerio de Sanidad consideró “competente al 95%” en el examen de habilidades de primer orden que tuvo que realizar antes de firmar su contrato de residente con el Hospital Universitario de Canarias (HUC). “Yo nunca oculté mi condicionamiento. De hecho, no puedo. Elegí la especialidad de médico de familia tras hablar con profesionales del HUC, que me aseguraron, de palabra, que no tendría ninguna dificultad para ejercer, pese a mis dificultades de movilidad”, subraya Arturo Pedrero, quien insiste en que antes de iniciar su residencia realizó, “como todos”, un reconocimiento médico y “aporté la documentación de mi discapacidad, que no se consideró relevante”. Tanto es así que pacientes, enfermeros y médicos del centro de salud de Tacoronte y del hospital aseguran que está cualificado para continuar ejerciendo la medicina de familia.

Arturo ya ha comenzado su particular lucha ante lo que tiene todos los trazos de ser una injusticia. Injusticia porque en muchas oposiciones públicas siempre hay alguna reserva de plaza para ciertas discapacidades y es poco entendible la situación cuando en los últimos años hemos ido hacia una sociedad más integradora. Tiene poca justificación que ahora se quiera marginar a alguien sobradamente preparado por una discapacidad física. Por un lado, ya ha denunciado su caso ante los juzgados de lo Contencioso de Madrid donde acusa al Ministerio de Sanidad de “trato discriminatorio”. En esta parte del proceso podría encontrarse con la traba de la “tasa Gallardón” y tanto él como su abogado ya están gestionando la gratuidad de las tasas judiciales. Según Arturo y su abogado, al haberse agotado la vía administrativa, cesado el contrato y habiéndosele despojado de su plaza MIR, queda abocado a un contencioso que abrirá la vía judicial del caso, no sabiendo cuánto tiempo necesitará para su tramitación. Por la vía amistosa, solo ha encontrado barreras.

Por otro lado la batalla de la opinión pública, la de los ciudadanos sensibilizados con su caso y para ello ha abierto una petición de firma en la plataforma Change.org donde en poco más de dos semanas ha alcanzado más de 100.000 firmas, lo que sin duda supone un apoyo moral importante. Según comenta está recibiendo apoyos desde El Defensor del Pueblo y diversas asociaciones como CERMI, SOLCOM ó SINPROMI, sociedades para la promoción de personas con discapacidad física.

Me dice Arturo que cualquier día de su trabajo tanto en consulta como en guardias consistía en “ realizar su labor como médico de familia sin tener dificultades, realizando exploraciones físicas junto a su tutor, consultándole a él las posibles alternativas de tratamiento y seguimiento que requería cada caso”.

Arturo está abrumado por el apoyo que está recibiendo de la ciudadanía y la repercusión en los medios de comunicación locales y nacionales.

En la petición que formula Arturo  se pregunta y comenta : ¿Cómo es posible que desde el Ministerio me digan ahora que no soy apto para ser médico? . He llamado a todas las puertas y nadie “es competente” para solucionar el caso. Quiero recuperar mi plaza de médico. Pido ser readmitido como médico de familia. ¿Me ayudas a conseguirlo?”

 

https://twitter.com/cierzo79/status/316196852770934784

La foto que acompaña este artículo, cedida por Arturo Pedrero, fue realizada por Pepe Torres, para El Mundo.

Se complementa este artículo con un Storify que recoge recortes de periódico, twitter, facebook, videos.

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