#Wert #basura

El ministro más maleducado del gobierno continúa con su continua provocación. De nuevo ha vuelto a meter la pata y tiene tan poca vergüenza que no dimite.

Ayer su ministerio emitía un comunicado en el que avisaba de que el próximo año se  reducirían las becas Erasmus (parece que le tiene gana a los chicos/as que se atreven a mejorar más allá de las murallas españolas). Y, tras estas palabras el Comisario Europeo, la Unión Europea, le replica y tacha de “basura” sus palabras y su comunicado, indicando que no solo no se reduce el presupuesto sino que se ampliará en los próximos años. Pareciera que estos ministros estuvieran (que lo están) más interesados en “fastidiar” a los ciudadanos para los que gobiernan que en procurar su beneficio y su progreso.

Con tanta basura, la que emite Wert, y la que la alcadesa Botella tiene en las calles de Madrid y el anuncio de Rubalcaba de que “el PSOE ha vuelto” casi entran ganas de salir corriendo ante el mal olor que sacude a la política española.

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España castiga a sus mejores estudiantes sin becas #Erasmus

Otra cacicada más. Este gobierno, elegido democráticamente pero que ya no representa a nadie porque intenta sobrevivir a base de engaños y de no cumplir su programa electoral ha vuelto de nuevo, literalmente a hacer una “putada”. Con nocturnidad y alevosía, ha decidido que este año no habrá dinero para los estudiantes Erasmus. Ha dejado tirados  a sus mejores cerebros que están repartidos en diferentes partes del mundo. Otra más de Wert. De Rajoy. Del PP.

Está claro contra quien es el ataque. Se trata de que las capas más pobres de nuestra sociedad no lleguen a la élite. Se trata de que los pobres no tienen derecho a mejorar sus condiciones de vida no sea que los ricos de toda la vida no puedan seguir repartiéndose el pastel. Y para eso tienen ahí a su PP (y a veces al PSOE) como su mejor perro guardián.

LLevo una temporada diciendo que si alguien puede cambiar esto son los estudiantes. Son los que menos tienen que perder pero sí mucho que ganar. Una actuación enérgica, decidida y sostenida en el tiempo es lo único que puede hacer cambiar la política neoliberal  que nos está llevando a nuestros tiempos más oscuros. En diferentes etapas, los estudiantes han demostrado que han sido impulsores del cambio. Quizá este es de nuevo el momento de volver a cambiar la historia o quedar definitivamente instalados en la pobreza y la mediocridad más absoluta.

El tiempo corre en nuestra contra.

Y si quieres añadir tu firma a la campaña de apoyo sigue este enlace http://www.change.org/es/peticiones/ministerio-de-educaci%C3%B3n-que-se-mantengan-las-becas-erasmus-para-universitarios-que-no-reciben-la-beca-general-erasmusrip?share_id=rzoJKITUhJ&utm_campaign=autopublish&utm_medium=facebook&utm_source=share_petition

Los estudiantes vacían las aulas y ocupan la calle junto a docentes y familias

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Superando las previsiones, incluso las más optimistas, la huelga contra la LOMCE convocada en toda España para el 24 de octubre fue un rotundo éxito en Canarias. Resultó claro que la fuerza la tenían los estudiantes que lograron paralizar las aulas canarias los días previos ( 22 y 23 de octubre) y donde la asistencia a los centros fue ínfima, especialmente en Secundaria.

Según los datos hechos públicos por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias la huelga fue seguida por cerca del 80% del alumnado, lo que significa que unos 106.971 alumnos la siguieron de los  134.000 matrículados. El seguimiento por parte de los docentes fue bastante menor, aproximadamente un 25%.

La manifestación que recorrió las calles de la capital grancanaria fue la confirmación de que esta vez el malestar y el cabreo había subido en intensidad. Desde las 6:30 de la tarde llegaba gente desde todos los puntos de la ciudad y desde los sitios más alejados de la isla: Mogán, Agaete, Santa Lucía, Firgas y alumnado de diferentes institutos donde profesorado y estudiantes se confundían entre camisetas verdes. Mucha gente. Diría que la cifra podría acercarse a entre 25.000 y 30.000 personas, a pesar de que la Delegación de Gobierno se atreva a dar la ridícula cifra de 15.000 personas en toda Canarias. Todo un insulto a la inteligencia ciudadana.

Decía hace unos días en otro artículo  que esperaba que al final del día pudiéramos confluir los que aún confiamos en la escuela pública. Y por supuesto, son, somos muchos los que aún confiamos en poder revertir la situación.

Decía también con cierta amargura que esperaba que, al final del día, empujados por la marea verde, alumnos, padres y profesores volviéramos a coger impulso para la batalla final que estamos a punto de perder. Y creo que estamos en el momento ideal para al menos, hacer frente a una ley que va a seguir generando desigualdades, dentro y fuera de la escuela.

Parece evidente que los estudiantes han marcado el camino. Ellos tienen la fuerza. Ellos deben marcar el camino para derrotar a la clasista y retrógrada ley del ministro Wert.

El sonido de la caracola que se escuchaba al final de la manifestación fue toda una llamada a seguir en la lucha.

24 de octubre: contra la LOMCE,…pero resignados

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Una nueva huelga de la enseñanza está convocada para el próximo día 24 de octubre. Es uno de los últimos esfuerzos de la ciudadanía para poder parar una ley que va a legalizar el deterioro de la enseñanza pública, el desamparo de los estudiantes más necesitados, el control de la iglesia sobre determinados aspectos del currículo y la creencia generalizada de que estamos ante unos políticos que han perdido la vergüenza y que en poco menos de tres años han sido capaces de poner casi fin a la educación pública, la sanidad pública o los servicios sociales, con rebaja generalizada de sueldos y pensiones. Y lo que es más desilusionante: sin capacidad de respuesta por parte de la ciudadanía para parar estas fechorías.

Otra huelga. Y tú qué, ¿te apuntas? Es esta una huelga que cuelga de tres patas: profesorado, estudiantes y familias, y que presumo participarán en medida desigual. Mucho me temo que entre el profesorado ( al menos por estas islas) cunde la desmotivación, el desinterés y que, muy posiblemente, una mayoría optará por quedarse en el centro de trabajo ante la perspectiva egoísta de perder 100 euros. Personalmente, me parece decepcionante la pasividad con que el profesorado está asistiendo al desmantelamiento de la enseñanza pública. Hemos ido aceptando con resignada educación al recorte de salarios, al aumento de horas de trabajo, al aumento de alumnos por aula, al intento de imponer una ley a costa del esfuerzo del profesorado al que se presiona con la obligatoriedad de nuevas programaciones, rúbricas varias y plataforma digitales que enmascaran la ausencia de inversión en reciclaje del profesorado (al menos en Canarias). Creo que, nosotros los profesores y profesoras, no hemos sido capaces de entender que estamos al servicio de unos chiquillos y unos jóvenes que se están jugando su futuro; que no hemos sido capaces de entender que las capas más pobres de la sociedad están en nuestras manos a la espera de que sepamos abrir caminos y conciencias y no caer en la amarga resignación. Nosotros profesoras y profesores estamos siendo capaces de aguantar dos semanas con la ausencia de 9 profesores ( de 50), aguantamos un mes sin sustitutos, y no somos capaces de decir “basta”. ¿Hemos perdido nuestra tradicional capacidad crítica frente al poder? Por esto y por muchas decepciones más, creo que esta huelga entre el profesorado, pasará desapercibida, con algún que otro docente que no hará huelga pero esperará ansioso que los estudiantes vacíen las aulas y de paso, no trabajo pero me gano el sueldo sentado. Triste pero cada vez más cierto.

¿Y los estudiantes? Creo que afortunadamente, al igual que en la anterior huelga contra la LOMCE, nos volverán a señalar el camino: varios días de lucha, asambleas para sensibilizar a los compañeros, acciones puntuales para llamar la atención, y serán ejemplo para la mayoría de los profesores. Hace unos meses escribía que el alumnado había dado  en aquella ocasión una lección al profesorado. En aquella ocasión, y seguramente volverá a pasar, el profesorado (en mucha cantidad) había preferido mirar al bolsillo mientras los estudiantes miraban al futuro ¿Volverá a pasar?

Y por último las familias. Serán una parte muy importante para que una acción como la del 24 de octubre tenga éxito. Padres y  madres que saldrán a la calle para reclamar que sus hijos no se queden en el camino, padres y madres que gritarán en la calle para que el puto autobús o la puta guagua, en esta caso, que no se puede pagar, o las putas matrículas que ya muchos no pueden afrontar no sean impedimento para que muchos de nuestros chicos y chicas no se queden en el camino.

Al final del día, en las manifestaciones, me queda la esperanza de que podamos confluir muchos de los que aún confiamos en la escuela pública. Al final del día, en plena calle espero que seamos muchos los que volvamos a exigir a Wert y su cuadrilla que pongan fin a la muerte casi anunciada de la enseñanza que queremos para todos.

Al final del día, ojalá que padres, alumnos y profesores volvamos a coger impulso para la batalla final, que estamos a punto de perder.

Faltan profesores/as en los centros educativos de Canarias

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias presume de ser diferente. Presume de tener otra talante. Presume de tener posturas diferentes en materia educativa pero, desde que todo se pone en movimiento te das cuenta que sus políticas son las mismas que ha practicado, y practica, el PP o sus socios de Coalición Canaria cuando han tenido esa Consejería en sus manos.
Un paseo por mi centro educativo y por alguno cercano es suficiente para darse cuenta del caos en que tienen sumido a alumnos y familias. En mi centro concretamente tenemos hasta nueve (9) profesores que aún no se han incorporado, bajas que por enfermedad o excedencia no se han cubierto. Hace unos minutos se me quejaban unos alumnos de 2º bachillerato de no tener clase a ninguna hora: sin profesor/a de inglés, sin profesores de historia, sin profesor de informática. Su tarea en estos primeros días consiste en recorrer dependencias del centro (o salir a la calle si son mayores) y esperar pacientemente a que los políticos decidan que la Educación tiene la suficiente importancia como para tener como mínimo las plantillas cubiertas cuando llegan los alumnos.
Culpable la Consejería de Educación pero también las familias que ya debieran estar frente a la Dirección Territorial reclamando la Educación a la que sus hijos tienen derecho. Y culpables, en cierto medida, los profesores que un día sí y otro también hacemos guardia para cubrir esas ausencias haciendo creer a los padres que sus hijos están atendidos.
Desde aquí vaya mi denuncia y pedir a las familias que reclamen para sus hijos la mejor educación posible. Si no, nos espera la pobreza y miseria moral, intelectual y material. Si nuestros hijos tienen derechos, hagamos que se cumplan.

Otra puta mierda: 200 estudiantes canarios no podrán presentarse a la PAU

Hace unos días leíamos el artículo de un profesor universitario que titulaba “Una puta mierda” que nos indignaba, hería, nos hacía llorar ante la realidad triste y dura de alumnos que no pueden continuar sus estudios porque no pueden pagar su matrícula.

Hoy, con indignación renovada, conocemos que aquí, junto a nosotros, en Canarias, nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros vecinos, en una cantidad que se aproxima a los 200 estudiantes,  no podrán presentarse a la P.A.U. Son los hijos de los trabajadores que están en paro, aquellos a los que la crisis, maldita crisis, también les ha señalado con el dedo. ¿Qué futuro es este? ¿Hacia dónde vamos?

Dentro de muy poco veremos como muchos estudiantes tampoco podrán comenzar una carrera universitaria. Definitivamente a los ricos de la tierra no les ha gustado nada que los hijos de los trabajadores alcancen cotas de dignidad. Los ricos que siempre tienen bendiciones y perdones vuelven a ganar otra batalla: primero nos hundieron en la pobreza material, ahora nos mandan al infierno de la miseria intelectual. No tienen límites.

¿Qué nos queda? Pues lucha y exigencia. Exigencia al Gobierno de Canarias para que los hijos de esta tierra puedan seguir formándose. Exigencia al Gobierno de España a que abandone las políticas que ponen bombas de miseria en nuestros pueblos y ciudades, mientras ellos, se lo llevan en sobres. Dinero a manos llenas que no saben que deben declarar y si lo tienen que saber los viejitos que apenas leen. Más miseria: miseria moral.

Así pues chicos/as: no queda otra. Lucha y justicia. Mucha justicia. Y no se dejan embaucar por la solidaridad (mejor showlidaridad) que exige votos. El futuro, sí es de ustedes, pero tendrán que abrirse paso combatiendo a los Rajoy, Wert, Rivero y tanta mala gente que habita entre nosotros. Ojalá que mañana no tengamos que volver a decir que esto sigue siendo “una puta mierda”. De ustedes depende.