45 años de historia S. Pedro Mártir: fútbol entre cañas y tomates(3)

El Doctoral: así nace un pueblo.

Vecindario nace a raíz del motín de Agüimes, allá por 1.719, como consecuencia del pleito entre los vecinos y el militar Francisco Amoreto, suegro del primer Conde de la Vega Grande, por la propiedad de las tierras de los Llanos de la Vega de Sardina y del Polvo que aquellos habían labrado clandestinamente. Amoreto reclamó su propiedad alegando haberlas comprado a su legítimo propietario. Los vecinos de Agüimes, que pertenecían y dependían por aquel entonces del Señorío de Agüimes, fueron defendidos por el Doctoral Mendoza, canónigo experto en leyes. Es precisamente en este pleito donde se emplea por primera vez el nombre de Vecindario (“las tierras del vecindario”), en referencia a los vecinos de Agüimes. El Doctoral Mendoza demostró la falsedad de la adquisición de las tierras por parte de Francisco Amoreto, que eran de titularidad realenga y habían sido otorgadas a los vecinos en propiedad mediante el pago de los pertinentes tributos. Todavía en 1735, los vecinos no habían pagado al Doctoral Mendoza por su defensa en el pleito, por lo que procedieron a segregar una parte de las tierras de los Llanos de Sardina como pago; es esta zona la que luego sería conocida como El Doctoral. Mendoza dejó estipulado que una parte de lo que se produjese en una parcela segregada a tal fin fuese destinado a la ayuda de la Casa Santa de Jerusalén, tomando dicho lugar desde entonces el nombre de Casa Santa.

(Para más información se puede consultar esta página)

Agüimes noche
Imagen actual de Agüimes
campesinos de agüimes
Antigua imagen de Agüimes. Fuente: Fedac
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45 años de historia San Pedro Mártir: fútbol entre cañas y tomates (2)

Así éramos, así vivíamos

Era la década de los años 60. Años difíciles, donde sobrevivir a las duras condiciones laborales, sociales y económicas era toda una odisea. Vivíamos en un país gobernado con mano de hierro bajo la dictadura del general Franco, carente de las mínimas libertades, donde teníamos que buscar soluciones ingeniosas para hacer vida social, donde hablar de política era una utopía que en algunos casos se castigaba con la cárcel.

El municipio de Santa Lucía acogía a gentes de distintas partes de la isla, que, en muchas ocasiones, hacían de la aparcería su medio de vida. Éramos pobres, muy pobres. Estudiaba quien podía porque lo importante era tener medios para sacar a la familia adelante. La participación política bajo la dictadura era escasa, con alcaldes y concejales elegidos de una manera muy peculiar, donde la democracia brillaba por su ausencia.

Vivíamos entre calles sin asfaltar, sin servicios sociales mínimos, acudíamos a la escuela con la idea de abandonarla pronto para conseguir algún trabajo para ayudar a nuestras familias. Ningún instituto en el municipio y los jóvenes que querían continuar sus estudios en la enseñanza pública deberían desplazarse a Telde o a Las Palmas, con las dificultades económicas y de transporte que eso implicaba. En el año 1968 se inauguraría el Instituto de Agüimes, lo que empezó a propiciar que la cultura y la educación estuviesen algo más cerca de nuestro entorno.

En el ámbito deportivo dos clubes acaparaban la hegemonía en el municipio: Estrella C.F de Sardina del Sur y U.D. Vecindario, con una rivalidad suprema que llenaba aquellos campos, donde el viento y la tierra hacían acto de presencia con mucha frecuencia. Y en un pueblito pequeño, al que llaman Doctoral, (cercano a Vecindario), nacería años más tarde el C.D. San Pedro Mártir. (Continuará)

mujeres de doctoral

En la foto, mujeres de la zona de Doctoral empaquetando tomates en el almacén de Don Diego Betancor

Entusiasta cabalgata de Reyes en Doctoral Enero 1970