Pudimos, #Podemos, y podremos junto a muchos otros

Las elecciones europeas han venido a demostrar que la voz de los más débiles no la podrán callar fácilmente. Los desahuciados, los pensionistas, los preferentistas estafados, los dependientes olvidados, los parados, los que ya no tienen casi para llevarse a la boca parecen haber entendido que su voz también cuenta. Su voz ( en las calles) y su voto en las urnas ha servido para hacer temblar los cimientos del bipartidismo al servicio de los mercados. El PP y el PSOE han perdido credibilidad y votantes a millones. Parece ser que sus mentiras y políticas ya no cuelan y que, sin prisa y sin pausa, otra alternativa puede ser posible.
La irrupción ayer, 25 de mayo, de formaciones como PODEMOS ha venido a demostrar que en este país hay espacio para hacer otra política y que muchas personas estaban esperando algo parecido para ilusionarse. Yo, personalmente, me alegro y mucho. Y después de la experiencia del 15-M creo que puede ser la mecha que ilusione a mucha gente luchadora que ya estaba algo harta de partidos y aparatos que no permiten opinar. Estamos con los que ponen el oído al llanto de la gente, con los que han defendido la escuela pública, con los médicos y sanitarios que han defendido la sanidad que es nuestra y con tantos y tantos que durante muchos meses han llenado las calles y que han visto que otra forma de hacer política es posible.
El camino a partir de ahora no será fácil. Sería bueno comenzar procesos de diálogo con formaciones cercanas en ideas pero alejadas en la forma. Buscar puntos de encuentro y avanzar en nuevas formas de lucha que permita a la gente vivir. Vivir dignamente. PODEMOS, IZQUIERDA PLURAL, PRIMAVERA EUROPEA, PARTIDO X, debieran acercarse a la gente sin miedo a la democracia. Si de nuevo afloran los personalismos, será una frustación más.
De momento, ilusión. Para mañana, ilusión, cambio y nuevas formas de hacer política. ¿Quién dijo que el 15-M había muerto? El camino empieza ahora.

#14N A la huelga general, por dignidad

Suena estos días entre los amigos y compañeros la pregunta de si irás o no a la huelga general. Antes de contestar muchos aprovechan para criticar a los sindicatos que dicen “han estado vendidos” o muchos otros te alegan que no podrán ir porque perderán el trabajo, su jefe se lo tendrá en cuenta y argumentos que en el contexto actual uno quizá podría entender, pues la presión  sobre la sociedad en general, es actualmente asfixiante, para evitar que el poder sufra las consecuencias de un día de huelga.

Yo si estaré en la huelga general. Por dignidad. Porque debemos evitar que el futuro para muchos de los nuestros no exista. Y por los que sufren esta maldita crisis: los desahuciados, los parados, los dependientes, y por todos aquellos que muy pronto van a estar en situación de marginalidad social.

Ya sé que fastidia que nos puedan descontar algo ( a los que todavía trabajamos), pero ¿acaso no hemos perdido ya bastante por no hacer nada? Pagas extras que no vendrán, despidos masivos, gente sin casa (casas sin gente), bancos que se llevan nuestro dinero.

Tenemos que parar. Tenemos que hacer que tiemblen los cimientos de un estado insensible a los más pobres. Tenemos que poner en la calle a los que nos están robando la sanidad y la escuela  pública para dársela a las empresas privadas (de las que ellos son accionistas).

Así que si puedes, sal a la calle, grita, exterioriza tus cabreos. No lo hagas por ti. Hazlo por los que no pueden salir: por los viejos que no podemos cuidar, por los niños que no podrán ir a una escuela digna, por los hijos que no se podrán pagar una universidad, por los que tendrán que emigrar  porque aquí no tienen futuro. Díselo al PP. Díselo al PSOE. Díselo a Coalición Canaria. Grítale a Rajoy. Grítale a Rubalcaba. Grítale a Paulino Rivero (un hombre sin corazón, según las últimas noticias).

Por eso, y por muchísimas cosas más YO VOY A LA HUELGA GENERAL.  Si quieres y puedes nos vemos en la calle, esa calle que entre todos una vez más vamos a ganar. Allí nos vemos.